Cantidad de Notoria Importancia

CANTIDAD Y COMPOSICIÓN DE LA SUSTANCIA EN LOS DELITOS DE TRÁFICO DE DROGAS

Dentro de los delitos contra la seguridad colectiva del Título XVIII del C. Penal se regulan en el Capítulo III los delitos contra la salud pública. Estas figuras delictivas tienen en común el objetivo de proteger la salud pública de los efectos nocivos de ciertas sustancias dañinas.

En los delitos de tráfico de drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas, estas sustancias pueden producir graves alteraciones en el organismo que pueden ir desde una simple adicción hasta provocar la muerte o enfermedades graves que comprometan la salud de los consumidores. Ahora bien,  es evidente que no todas las sustancias y cantidades producen los mismos efectos, sino que una cantidad menor será menos perjudicial que una dosis mayor. Por ello, la jurisprudencia tiene en cuenta la cantidad objeto de delito para imponer una mayor o menor pena, así como si es susceptible o no de causar un grave daño a la salud publica.

CONDUCTAS DELICTIVAS QUE TIENEN EN CUENTA LA CANTIDAD

En la regulación penal de los delitos de tráfico de drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas, la cantidad de las citadas sustancias es tenida en cuenta en varias ocasiones:

  • Art. 369.1.6ª, agrava la pena cuando se trate de una cantidad de notoria importancia.
  • Art. 370.3º, establece una agravación por extrema gravedad en los casos en los que la cantidad de las sustancias a que se refiere el artículo 368 CP exceda notablemente de la considerada de notoria importancia.
  • Art. 376.2º, admite la posibilidad de reducir la pena en uno o dos grados cuando, tratándose de un drogodependiente que ha finalizado con éxito el tratamiento de deshabituación, la cantidad no fuese de notoria importancia o extrema gravedad.
  • Art. 377, dispone que, para la determinación de la cuantía de las multas, se tendrá en cuenta el precio final del producto o la recompensa o ganancia obtenida o que pudiese obtener el reo.

DOSIS MÍNIMAS PSICOACTIVAS DE LAS SUSTANCIAS TÓXICAS

Estamos ante delitos de peligro con los que se pretende evitar una futura lesión del bien jurídico protegido, bastando la puesta en peligro para la comisión del hecho delictivo. Pero la mera presencia de una cantidad de droga no puede implicar la existencia de un delito si no se acompaña de un cierto riesgo, riesgo que debe de ser determinado.

Conforme al principio de insignificancia, la conducta es atípica cuando la cantidad de droga es tan insignificante que resulta incapaz de producir efecto nocivo alguno a la salud (STS 11 diciembre 2000). Sin embargo, se conoce como dosis inicial psicoactiva aquella cantidad mínima de una sustancia química que tiene efecto en el organismo. Y que el Pleno no jurisdiccional del Tribunal Supremo en febrero del 2005 recogió en un informe, señalando que los límites entre tipicidad y atipicidad lo marcan las siguientes cantidades:

Estas cantidades son simples referencias, susceptibles de matización en cada caso concreto (Sentencia 298/2004, de 12 de marzo).

El porcentaje de riqueza de la sustancia también es importante a efecto de determinar si existe o no delito, se utiliza para saber si es capaz de causar riesgos para la salud y supone la proporción del principio activo contenido en ella, aunque solo es relevante en aquellos supuestos en que las cantidades son escasas.

CANTIDAD DE NOTORIA IMPORTANCIA

Según el Acuerdo del Pleno de la Sala 2ª del Tribunal Supremo de 19 de noviembre del 2001, la agravante especifica de notoria importancia prevista en el art. 369.3 del código penal se determina a partir de las 500 dosis referidas al consumo diario de cada una de las sustancias según el informe del Instituto Nacional de Toxicología de 18 de octubre de 2001. Para su determinación se tiene en cuenta exclusivamente la sustancia base o toxica, esto es reducido a pureza, con la salvedad del hachís y sus derivados. Algunos ejemplos de cantidades de notoria importancia:

En la determinación de la pureza se admite un margen de error de un 5%. (STS 413/2007 de 9 de mayo)

EXTREMA GRAVEDAD DE LA CONDUCTA POR EXCEDER LA NOTORIA IMPORTANCIA

El art. 370 dispone que «Se impondrá la pena superior en uno o dos grados a la señalada en el art. 368 cuando: …/… 3º) Las conductas descritas en el art. 368 fuesen de extrema gravedad»; y añade que «Se consideran de extrema gravedad los casos en que la cantidad de las sustancias a que se refiere el art. 368 excediere notablemente de la considerada como de notoria importancia, o se hayan utilizado buques o aeronaves como medio de transporte específico, o se hayan llevado a cabo las conductas indicadas simulando operaciones de comercio internacional entre empresas, o se trate de redes internaciones dedicadas a este tipo de actividades, o cuando concurrieren tres o más de las circunstancias previstas en el art. 369.1«.

Este precepto aún no ha sido interpretado por el Pleno de la Sala 2ª del Tribunal Supremo, pero sí por diferentes sentencias  que entienden que «se trata de una agravación objetivada que comporta una mayor antijuridicidad de la acción, por el mayor peligro de difusión a terceros, en función de la mayor cantidad de droga que la misma comprende» (STS 265/2007 y 352/2007).

A modo de ejemplo práctico, abordado por esta última sentencia, nos encontramos el caso donde los acusados fueron sorprendidos por agentes de la Guardia Civil, cuando descargaban de una embarcación neumática, 123 fardos de hachís con un total de 3.642 kilogramos, que hubieran alcanzado en el mercado ilícito la suma de 4.873.289 euros; esta cantidad es más de 1000 veces superior a la notoria importancia (2,5 kilogramos) por lo que no cabe duda de que concurre la extrema gravedad.

CANTIDAD DESTINADA AL CONSUMO PROPIO O COMPARTIDO

La mera posesión de drogas por sí sola no es constitutiva de delito, puesto que puede ser obtenida para consumo propio, modalidad que es atípica, incluso cuando es adquirida por varias personas de común acuerdo para un consumo conjunto e inmediato, sin ánimo de revender.

El Tribunal Supremo utiliza una tabla elaborada por el Instituto Nacional de Toxicología el 18 de octubre de 2001 sobre las dosis medias de consumo diario, que se mantiene en su jurisprudencia (STS, 1778/2000 de 21 de noviembre)

El Instituto Nacional de Toxicología mantiene que un consumidor habitual suele adquirir para sí mismo la cantidad necesaria para 5 días, que son las siguientes:

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