Delito Continuado

Castigar en la medida considerada adecuada las infracciones penales en los casos de pluralidad de acciones que suponen una pluralidad de delitos, así como las exigencias de buscar un equilibrio entre retribución o castigo al hecho delictivo y, al tiempo, hacerlo de modo proporcionado al caso y a sus circunstancias de todo tipo, se encuentra la figura del «delito continuado« en el que se trata de combinar tales requerimientos, a fin de no exacerbar las penas.

CONCEPTO

Delito continuado es aquel que considera como un único delito, sancionándose con una pena superior a la del delito común, una serie de acciones delictivas, que guardan semejanza por el tipo de hecho o del modo de realizarse, y que por constituir cada una de ellas distintos delitos, la pena que habría que aplicar, de no recurrirse a este instituto, sería la suma de todos los delitos realmente cometidos.

Homogeneidad jurídica, unidad de propósito criminal y pluralidad de acciones, son los tres rasgos definitorios con que la doctrina científica construye el concepto del delito continuado.

FUNDAMENTO

El «delito continuado» obedece a la idea de «unificar» jurídicamente lo que son acciones distintas desde el punto de vista material, a fin de limitar la pena a imponer.

REQUISITOS

Para considerar existente un delito continuado, es preciso que se den los siguientes requisitos, conforme viene estableciendo la jurisprudencia (STS 367/2006, de 22 de marzo):

a)Pluralidad de hechos diferenciados, no sometidos a enjuiciamiento separado por los Tribunales.

b)Concurrencia de un dolo unitario que denota una unidad de resolución.

c)Realización de las diversas acciones en unas coordenadas espacio-temporales próximas, indicador de su falta de autonomía.

d)Concurrencia del elemento normativo de identidad o semejanza del precepto penal infringido.

e)Unidad de sujeto activo.

f)Homogeneidad en el «modus operandi»por la idéntica o parecida utilización de métodos, instrumentos o técnicas de actuación afines.

La jurisprudencia del Tribunal Supremo, sin embargo, ha flexibilizado estos requisitos, dispensando en algunas ocasiones alguno de los mismos. La clave para aplicar el «delito continuado» es que nos encontremos ante diversas acciones materiales que se refieren al mismo o semejante delito, producido de modo idéntico o similar. Esto es, no existe un dolo autónomo, renovado en cada acción delictiva, en el que se inicia y consuman los distintos delitos, sino un único proyecto criminal, que se va realizando a lo largo del tiempo.

REGULACIÓN JURÍDICA

Frente a la regla general prevista en el artículo 73 del C.P. que establece el sistema de acumulación aritmética, el art. 74 del C.P. establece otro régimen legal para el delito continuado.

«1. No obstante lo dispuesto en el artículo anterior, el que, en ejecución de un plan preconcebido o aprovechando idéntica ocasión, realice una pluralidad de acciones u omisiones que ofendan a uno o varios sujetos e infrinjan el mismo precepto penal o preceptos de igual o semejante naturaleza, será castigado como autor de un delito o falta continuados con la pena señalada para la infracción más grave, que se impondrá en su mitad superior, pudiendo llegar hasta la mitad inferior de la pena superior en grado.

2. Si se tratare de infracciones contra el patrimonio, se impondrá la pena teniendo en cuenta el perjuicio total causado. En estas infracciones el Juez o tribunal impondrá motivadamente, la pena superior en uno o dos grados, en la extensión que estime conveniente si el hecho revistiere notoria gravedad y hubiere perjudicado a una generalidad de personas.

3. Quedan exceptuadas de lo establecido en los apartados anteriores, las ofensas a bienes eminentemente personales, salvo las constitutivas de infracciones contra el honor y la libertad e indemnidad sexuales que afecten al mismo sujeto pasivo. En estos casos, se atenderá a la naturaleza del hecho y del precepto infringido para aplicar o no la continuidad delictiva».

La regulación del «delito continuado» se contiene, sustancialmente en el apartado 1, complementada con la regla prevista en el apartado 3, para los delitos personales (lesiones, torturas…), refiriéndose el apartado 2, al «delito masa».

CONSECUENCIAS APLICATIVAS

La calificación de unos hechos como delito continuado, determina las siguientes consecuencias:

De orden sustantivo:

  • Aplicable solo a los delitos dolosos.
  • Se incluyen todas las infracciones, con independencia de que unas se hayan consumado y otras se hayan producido en grado de tentativa.

De orden punitivo:

  • Se sanciona con una única pena, como si se tratara de un único hecho.
  • La pena a imponer queda delimitada dentro del marco: pena correspondiente a la mitad superior, como mínimo y pena en grado superior como máximo.

De orden procesal:

  • La prescripción computa desde la última acción incluida en el delito continuado.
  • Sólo se aplica a las infracciones no enjuiciadas.

Debe también tenerse en cuenta, lo indicado por el Pleno de la Sala 2ª del Tribunal Supremo, en su Acuerdo de 30 de octubre de 2007:

  • El delito continuado siempre se sanciona con la mitad superior de la pena.
  • Cuando se trata de delitos patrimoniales la pena básica no se determina en atención a la infracción más grave, sino al perjuicio total causado. Complementarse con la regla especial del art. 74.2 del Código Penal, prevista para los delitos patrimoniales.

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